viernes, enero 16, 2015

Tengo mucha flojera de escribir. Antes me encantaba sentarme aquí y divagar pero ahora sólo de abrir la página de "nueva entrada" se me colapsa el cerebro y ya no quiero. En fin, creo que debo hacer un esfuerzo de cualquier forma y cerrar el año como siempre, bueno, con el debido post de cierre de siempre.

No quiero pedir ni proponer ni nada de eso. Sólo voy a agradecer al 2014 por darme tantas oportunidades.

Vino la nueva camioneta, pudimos iniciar con el mejor proyecto de nuestra vida, hubo viajes divertidísimos, reencuentros. Pude llevar a mi madre a NY, conocí medio mundo, hubo nuevo trabajo, nuevos compañeros. Mi familia escogida aumentó.

Doy especialmente gracias por la pre-navidad en casa en la que todos los Sardá posibles hicieron el esfuerzo por asistir y a mi madre por esa cena tan tradicional que sabía a 1990.

Fue un gran año. Gracias.

Sé cómo viene el 2015 y estoy contenta, emocionda, pero tendré suficiente de que ocuparme como para desde ahora planearlo.

Hoy nos vamos de aventura a seguir reencontrando a la familia. Gracias 2014.

2015, sólo danos paciencia, inteligencia y harta flexibilidad. Bueno, y pedir dinero nunca está de más, 2015, dame dinero, mucho, que lo voy a necesitar.

jueves, octubre 09, 2014

La imbatibilidad del futuro

Todos sabemos que el futuro va a llegar. De alguna manera pudiera ser que "el futuro" nunca llega porque siempre es mañana, pero en términos más prácticos, el futuro es eso que llega cuando menos te lo esperas, aunque de alguna manera sabías que sucedería.

Así me pasa a mí. Después de mucho tiempo de planear mi futuro, y con base en mi presente deteminar cuales cosas haría y cuales no, resultó que me encontré con un futuro que no esperaba. El "señor" es sabio, o el universo, no sé. Alguien me ayuda a encontrar  siempre mi camino y ese ente me ayudó a encontrar la felicidad que tengo en este momento y que tendré en "el futuro".

Mi vida está por cambiar. Aún no existen esas criaturitas que lo harán volcar cuesta abajo y cuesta arriba pero ya los quiero con toda mi alma. Le hablo a la panza de Jess pensando que tarde o temprano estarán ahí, que será su casa. Me imagino a uno de ellos con mi cara, con mi sonrisa y mis ojos, tal vez sin mi carácter. Me los imagino parecidos a mi familia, reencarnados en el Abi o en la Yaya, con las manías de alguno de mis tíos o mis primas, no sé, me da tanta ilusión que es ridículo. Me imagino a Juan Carlos con su cabeza pelona y su sonrisa ingenua, a Mer con sus rizos rojos y sus ojos traviesos. Me imagino el día que me agarren un dedo y me miren como diciendo: ¡eres tú! y no te voy a dejar de agarrar nunca. Me imagino cuando ya más grandes decidan hacernos el desayuno y después de la gratificante sorpresa, descubramos una cocina hecha una ruina, que no va a importar.

Estoy dispuesta a todo. A dejar mi economía, mi estilo de vida, mis rutinas y mi descanso por ellos. No me pesa. Espero el día en que me digan: ¿no vienes? -No. ¿Te toca cuidar a tus hijos? -No, es que me quiero ir a jugar con ellos.

¿La carrera? ¿El trabajo? ¿El tiempo? Ya lo hablamos. No existe el momento perfecto. Ahora mismo lo estamos haciendo de manera que sea el momento perfecto. Buena economía, estabilidad, casa segura, trabajo seguro, salud... pero ¿quién dice que eso va a seguir existiendo mañana? Lo único que tenemos seguro son las ganas de hacerlo, estas ganas de que estén aquí y consentirlos y enseñarles que el mundo tiene muchos demonios pero es precioso y se puede ser infinitamente feliz. Sólo tenemos la seguridad de que los queremos, de que no pueden ser niños más deseados ni más amados que ninguno. Que los estamos queriendo antes de que existan. Que estamos haciendo lo que mucha gente no haría o no tiene que hacer, pero cada centavo, inyección, estudio o tratamiento vale la pena. Ellos nos van a escoger, son ellos los que dirán ¡venga! nos vamos con esas locas. Y son "ellos" porque serán 2, porque hay que decretar y tienen que venir los dos. Sí es una locura, y no nos importa, porque si se da por algo será.

No puedo esperar, simplemente no puedo esperar, si pudiéramos ser como cualquiera y tan sólo tener un accidente lo habríamos tenido ya hace años. Pero al menos nos han dado el chance de tener los medios y estar en una época donde la ciencia nos puede ayudar.

Quiero enseñarles a ser inocentes, comunes y corrientes, a disfrutar de las cosas pequeñas, a reirse de ellos mismos, igual que voy a enseñarles que pueden cambiar el mundo, ya que solos, van a cambiar el mío.

Simplemente no puedo esperar.


miércoles, agosto 20, 2014

Ice Bucket Challenge - Good job

Le han tirado hasta con la "cubeta" al Ice Bucket Challenge. He escuchado el famoso: "Just Donate", algunos más subidos de tono como: "no es necesario hacer esas pendejadas para ayudar". Muchos critican a las personas que lo han hecho porque son artistas, famosos, adinerados y en ese momento el cerebro reptil piensa que ellos al tener los medios tienen la obligación. Que no debería necesitarse un reto para ayudar.

Si nos salimos del cerebro primigenio, si somos más inconscientes -ya que siempre somos MUY conscientes- veríamos que sí es necesario.

Conocemos a varios famosos altruistas que manejan asociaciones no lucrativas de ayuda, que adoptan niños de países tercermundistas, que apoyan la investigación para cura de enfermedades terminales como el SIDA y el Cáncer. También existen millones de campañas para hacer conciencia sobre el cuidado del agua, el conocimiento de las consecuencias reales del calentamiento global, el freno a la violencia intra-familiar y de género, etc. ¿Cuántos de los que se han quejado del Ice Bucket Challenge han donado a alguna de estas causas? Dinero, tiempo, conocimiento, experiencia, materiales... ¿Cuántos?

Cientos, por no cagarla diciendo miles o millones, de gente "mamalona" como dijo uno de los críticos se han unido al reto por la razón que sea. Diversión, publicidad, competencia, alegría, altruismo, pero se han unido. En la primera descripción del reto comentan que se trata de aceptar y cumplir el reto o donar $100USD con la nota de que casi todos hacen ambas. A diferencia de Miguel Bosé, Shakira o Angelina Jolie, existen muchas personas que no hacen donaciones ni participan en acciones altruistas a pesar de tener los medios económicos. No importa. No es su obligación. Pero esas personas gracias al Ice Bucket Challenge están participando ahora. Personas como yo, que entre las enfermedades para las que podría donar algo jamás se me había ocurrido la de Lou Gehrig. Pero vino la campaña, el reto y me acordé de la enfermedad, la investigué, supe cómo donar, y me pareció divertidísimo el reto.

Criticar el reto no ha ayudado a nadie, no te ha dado publicidad ni te ha hecho mejor persona. Pero la campaña en realidad sí ha recaudado una cantidad abismal de fondos. ¿Entonces no lo hicieron bien?

Bien por Charlie Sheen. Muy bien por donar y ya, pero ¡el reto lo dice! No te avientes el agua y dona. En realidad las personas lo hacen por divertirse y luego donan. Sheen no había pensado en donar al ALS pero gracias al reto y sus ganas de de hacerlo a lo Sheen, donó $10,000USD ¿Funcionó o no funcionó?

Hay que pensar antes de hablar. Todo el mundo está hablando del reto, criticando en particular, pero los que no están criticando se están tirando el agua en la cabeza y están donando.

¿Quién está ayudando realmente?

Cuando señalas a alguien 4 dedos te señalan a ti. Sería mejor replicar este reto, inventar uno nuevo, modificarlo, que sé yo, para otras enfermedades, para combatir la trata de blancas, el puto narco que nos tiene jodidos, el cuidado del agua, etc. como todo lo que han dicho los informados "críticos" de FB.

Aguas, el mensaje no es "tírate un balde de agua helada y ayuda a la causa" el mesaje es: "Ayuda a la causa y concientiza a todo el que puedas a través de una acción divertida por un medio viral." Detrás de cada cubetazo hay al menos $100USD de apoyo, ¿cuánto aporta cada crítica?

El mensaje está bien, los resultados están siendo excelentes, pero muchos receptores la están cagando durísimo. Quizás es una campaña que no está hecha para todo el mundo. Como siempre, hay gente que se enfoca en cómo ayudar, y gente que se enfoca en cómo joder al que al menos lo está intentando. Y por no decir más, logrando. El movimiento al día de hoy ha recaudado más de 15 millones de dólares.

"No te tires un balde de agua, sólo dona."

No critiques, sólo dona.

martes, agosto 05, 2014

El hilo rojo del destino


"Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y les impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejarán de intentarlo… Se rendirán y buscarán a esa otra persona que acabarán encontrando.

Pero les aseguro que no pasarán una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más…

Se librarán de él o de ella, dejarán de sufrir, conseguirán encontrar la paz (le sustituirán por la calma), pero les aseguro que no pasará un día en que no deseen que estuviera aquí para perturbarlos.

Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias”

http://doritocoreano.tumblr.com/post/53560178418/la-leyenda-del-hilo-rojo-del-destino-especial-japon

"Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar, pero nunca romper.”

Será destino, será hilo rojo, será la vieja del otro día.

jueves, julio 03, 2014

Libre albedrío

El mundo se ha vuelto una mierda. Políticos corruptos, gente miserable, mala educación, abuso de madres, mujeres y homosexuales. Abuso de hombres, padres y heterosexuales, que deslumbrados por las anteriores minorías pasan desapercibidos, analizados por una lupa inexistente.

Pero volvamos al principio. ¿El mundo "se ha vuelto" una mierda? No. El mundo siempre ha sido una mierda. El gobierno, el grupo electo de hoy en día que roba a mansalva y se enorgullece de manera soberbia por sus acciones, premia a su calaña y se burla del pueblo, no es nada más y nada menos que la monarquía de hace 600 años. No es en nada diferente a la realeza de hace 1000 años donde la única diferencia radicaba en tomar lo que no era suyo bajo el poder de una espada, un título o un poder divino incomprobable. El título de senador no es en nada diferente al de conde o marqués. Las doncellas y damas de compañía no son en nada diferentes a las secretarias de gobierno, hijas y esposas que utilizan como moneda de cambio sin acordarse que se trata de personas. Digamos que lo de "trata" es lo único que entienden.

¿Y nosotros? ¿Acaso somos seres humanos sin culpa ni pecado? ¿Acaso sólo somos víctimas del sistema? No. Somos el espartano jorobado que quiere ser bueno, pero lo obligan a ser malo. Como un niño pequeño, su respuesta ante la negación de tener lo que desea es la traición, la puñalada trapera para demostrar a quienes se lonegaron que conseguirá lo que quiera, cueste lo que cueste.
Somos un puñado de animales que escudados en el pecado original, en el origen de las especies, en el instinto de supervivencia o cualquier chorrada que nos deje la conciencia tranquila, hacemos actos impensables de egoísmo bajo la excusa de la supervivencia del más apto. Somos aquella población que inventó el dicho: "de que lloren en su casa a que lloren en la mía". Somos los que se bajan del coche con la capa de valiente hasta que encontramos que del lado del copiloto viene el novio de 2 metros de la chica. Somos los que inventamos: "el que no tranza no avanza". Somos un hato de ineptos que ante la impotencia de cambiar "el mundo" decidimos crear nuestra pequeña y bonita burbuja, porque: "corazón que no ve, corazón que no siente".

Y sí. Hay grupos, personas, acciones que nos devuelven la fé en la humanidad, la esperanza, las ganas de poner nuestro granito de arena a pesar de saber que es solamente un granito. Sí hay bondad, sí hay un lado agradable, "humano". Pero por cada animal salvado del mar, de la calle, de una trampa, hay otro animal abusado, maltratado, torturado. Por cada denuncia de delito hay otro acto de revancha contra aquel que dispuso la denuncia. Por cada policía que te ayuda a encontrar una dirección hay otro perdiéndote o dejando que te pierdan en el borde de Xochiaca.

Y mi pregunta es: ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo vamos a aguantar este sin vivir de blanco y negro? ¿Este ying yang constante? ¿Hasta cuándo vamos a disfrutar de un día soleado sin pensar que es sólo el presagio de una gran tormenta? El mundo nunca ha sido una mierda. Somos nosotros, siempre hemos sido nosotros. Nos quejamos de los musulmanes, de los orientales, de los africanos que mutilan a sus mujeres, de las sociedades que no comparten las modernidades y mente abierta de occidente, pero aquí detrás de nuestra pantallita. No nos uniremos a una expedición, no dejaremos nuestro trabajo efectivo y cómodo, no dejaremos nuestra casa con internet. Pero nos quejaremos, ¡ah sí nos quejaremos! y reuniremos firmas y distribuiremos fotos grotescas para hacer a la gente pensar. Sobre todo porque tenemos a Obama, a Putin, a Yoweri Museveni como amigos en el Face, y leen y le dan like a todos nuestros posts. Dios bendito no vivimos en el medievo, porque no nos atreveríamos a jugarnos el honor en un juicio por combate, las sillas ergonómicas resultan mucho más motivantes para lanzar quejas a diestra y siniestra. Es más, ¿Qué es el honor? ¿No es solamente un invento de HBO para atraer audiencia o una estrategia de Martin para darle credibilidad a una historia antigua? ¿Honor, valor? Yo creí que eran cosas modernas que se obtenían en la política y en las pistolas.

Somos seres con un regalo que jamás hemos sabido utilizar. Nos dieron algo que en principio era bueno, pero el octavo día el creador descanso y se olvidó de evaluar lo que nos daba. Creó la luz y vio que la luz era buena. Creó la tierra y vio que la tierra era buena. Creó el libre albedrío y ya no vio más. ¿Y nosotros para donde vamos a ver? Quizá después de 2000 años se nos ocurra por fin utilizar el regalazo para cambiar "al mundo". Si no, antes de eso el mundo cambiará por nosotros y ni siquiera lo vamos a ver.

Por cada Chávez hay al menos un Quino que a través de una niña de 6 años, hace ya más de 40 nos enseñó: "rápido muchachos, resulta que si no cambiamos el mundo ahora, el mundo nos cambiará a nosotros después". ¿En qué etapa estaremos ahora "muchachos"?

martes, abril 01, 2014

en Prozac

Prozac, Zoloft, Cymbalta, Praxil, Effexor son muchos de los nombres que podemos encontrar entre los medicamentos con fines antidepresivos. Pensar en una persona depresiva, en depresión o que necesita de antidepresivos para estar bien es pensar en un loco. Es alguien que está malito de la cabeza, no tiene sentido común para ver las cosas padres de la vida y no es lo suficientemente fuerte para afrontar sus problemas. Cuando escuchamos que alguien está deprimido o que los adolescentes suelen deprimirse y hacer cosas muy estúpidas, nunca pensamos en si se le murió alguien, si pasó algo traumático, si tuvo una pérdida fuerte, un accidente. La verdad lo primero que viene a la mente es que es uno de esos otros emos cochinos sin nada mejor que hacer y por supuesto queriendo llamar la atención, pero hay un mundo muy diferente allá afuera.

La depresión es una enfermedad. Punto. Es una enfermedad que se manifiesta por medio de cosas horribles e indeseables como ataques de pánico, crisis de ansiedad, crisis nerviosas y ataques depresivos. Estas reacciones, provocadas por un dolor interno mayormente desconocido provocan cosas aún peores como intentar hacerse daño a uno mismo, hacerle daño a los demás o suicidarse. Eso nos lleva a pensar en otro cliché: "quien quiere suicidarse es un pendejo". Yo no apoyo el suicidio pero entiendo lo que puede llevar a una persona a pensarlo. Incluso el famosos Prozac y sus compañeros indican siempre en la caja que puede provocar tendencias suicidas, vaya porquería digo, que al final se supone es una medicina para evitar justo ese comportamiento.

Imaginemos un soldado en una guerra, pisa una mina que le vuela las dos piernas, y cae sobre una barra de metal que le atraviesa el cuerpo sin matarle, el dolor es insoportable y cuando uno de sus compañeros acude al rescate lo primero que le dice es: "Mátame". ¿Tiene o no tiene razón? La vida es un regalo pero es difícil de usar. Este hombre lo único que siente es un dolor insoportable, lo más probable es que tampoco sobreviva pero tiene la opción de permanecer ahí en un grito por unas horas más, o quitarse la vida. ¿Cuál sería la mejor opción?

Recordemos las torturas medievales, gracias a Dios ya no nos tocaron a nosotros, pero estaban diseñadas para hacerte sufrir durante días enteros (no horas ni minutos) hasta fallecer. Cualquiera en un potro, una sierra, o la gota, pensó 100 veces en poderse morir de una vez que seguir en ese infierno.

Eso es la depresión, es una tortura medieval. No lo puedes controlar, sientes un dolor que no le puedes explicar a nadie, y mientras más intentas describirlo más ridículo suenas. No sabes porqué está pasando eso, no estás muy seguro, pero hay una alta probabilidad de que un balazo en la rodilla fuera más manejable que esa sensación de ansiedad, ese miedo súbito e indescriptible de que todo va a colapsar en cualquier momento y lo peor, no sabes porqué. Ese luchar entre la depresión, la ansiedad, la angustia y el enojo y coraje que te provoca hablar contigo mismo y decir: ¿Qué coño me pasa? ¿Porqué me siento basura en un día que no tiene nada de interesante? ¿Porque tengo miedo de que algo me pase si nunca me pasa nada? Y de pronto lo que nunca pensaste se te ocurre. No, no quiero acabar con mi vida, es muy drástico, pero que tal si voy y me estrello fuertemente contra ese poste de allí, o le reviento la cara al taxista de al lado, o me corto un pedazo de algo... algo que sea más fuerte, que cause un dolor más tolerable, que ya no sea una tortura.

No es lo mismo querer suicidarse que tener pensamientos suicidas, pensar en hacerlo es mucho más común de lo que creemos y el problema, es cuando aquellas personas que no consiguen ayuda de verdad caen en "la tentación" ¿Cuál es la única manera de acabar con este dolor inexplicable e insoportable? Bueno, pues acabar con uno.

Estar deprimido no es estar triste, es estar enfermo. Se está enfermo de la cabeza literalmente. Algo falla y los niveles de las mierdas de sustancias en el cerebro que deben hacerte sentir bien y feliz bajan hasta el punto que no le encuentras gusto a nada. Es una especie de síndrome de encerramiento porque además nadie te entiende. Sólo eres un loco, un paria, un enfermo mental desagradecido de todo lo que tienes. ¿Y que es lo que tienes? Según tu cerebro disfuncional no tienes nada, tienes miedo de nada pero miedo, angustia de nada pero angustia, tristeza de nada pero tristeza, dolor de nada pero dolor, uno insoportable y que encima, nadie entiende.

La depresión es para los tontos, los ataques de ansiedad, de pánico son para los locos, la enfermedad mental no tiene cabida en esta sociedad. Pero los síntomas persisten y hay que hacer algo. Yo imagino que tengo una espada y la blando a diestra y siniestra hacia todos lados despedazando así mis temores, atacando mis "problemas" esperando siempre que no se me ocurra blandirla hacia a mí. Mi espada está hecha de Prozac, Tafil, Simplex y relajantes musculares. Mi espada funciona y yo me quedo siempre esperando.