jueves, julio 03, 2014

Libre albedrío

El mundo se ha vuelto una mierda. Políticos corruptos, gente miserable, mala educación, abuso de madres, mujeres y homosexuales. Abuso de hombres, padres y heterosexuales, que deslumbrados por las anteriores minorías pasan desapercibidos, analizados por una lupa inexistente.

Pero volvamos al principio. ¿El mundo "se ha vuelto" una mierda? No. El mundo siempre ha sido una mierda. El gobierno, el grupo electo de hoy en día que roba a mansalva y se enorgullece de manera soberbia por sus acciones, premia a su calaña y se burla del pueblo, no es nada más y nada menos que la monarquía de hace 600 años. No es en nada diferente a la realeza de hace 1000 años donde la única diferencia radicaba en tomar lo que no era suyo bajo el poder de una espada, un título o un poder divino incomprobable. El título de senador no es en nada diferente al de conde o marqués. Las doncellas y damas de compañía no son en nada diferentes a las secretarias de gobierno, hijas y esposas que utilizan como moneda de cambio sin acordarse que se trata de personas. Digamos que lo de "trata" es lo único que entienden.

¿Y nosotros? ¿Acaso somos seres humanos sin culpa ni pecado? ¿Acaso sólo somos víctimas del sistema? No. Somos el espartano jorobado que quiere ser bueno, pero lo obligan a ser malo. Como un niño pequeño, su respuesta ante la negación de tener lo que desea es la traición, la puñalada trapera para demostrar a quienes se lonegaron que conseguirá lo que quiera, cueste lo que cueste.
Somos un puñado de animales que escudados en el pecado original, en el origen de las especies, en el instinto de supervivencia o cualquier chorrada que nos deje la conciencia tranquila, hacemos actos impensables de egoísmo bajo la excusa de la supervivencia del más apto. Somos aquella población que inventó el dicho: "de que lloren en su casa a que lloren en la mía". Somos los que se bajan del coche con la capa de valiente hasta que encontramos que del lado del copiloto viene el novio de 2 metros de la chica. Somos los que inventamos: "el que no tranza no avanza". Somos un hato de ineptos que ante la impotencia de cambiar "el mundo" decidimos crear nuestra pequeña y bonita burbuja, porque: "corazón que no ve, corazón que no siente".

Y sí. Hay grupos, personas, acciones que nos devuelven la fé en la humanidad, la esperanza, las ganas de poner nuestro granito de arena a pesar de saber que es solamente un granito. Sí hay bondad, sí hay un lado agradable, "humano". Pero por cada animal salvado del mar, de la calle, de una trampa, hay otro animal abusado, maltratado, torturado. Por cada denuncia de delito hay otro acto de revancha contra aquel que dispuso la denuncia. Por cada policía que te ayuda a encontrar una dirección hay otro perdiéndote o dejando que te pierdan en el borde de Xochiaca.

Y mi pregunta es: ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo vamos a aguantar este sin vivir de blanco y negro? ¿Este ying yang constante? ¿Hasta cuándo vamos a disfrutar de un día soleado sin pensar que es sólo el presagio de una gran tormenta? El mundo nunca ha sido una mierda. Somos nosotros, siempre hemos sido nosotros. Nos quejamos de los musulmanes, de los orientales, de los africanos que mutilan a sus mujeres, de las sociedades que no comparten las modernidades y mente abierta de occidente, pero aquí detrás de nuestra pantallita. No nos uniremos a una expedición, no dejaremos nuestro trabajo efectivo y cómodo, no dejaremos nuestra casa con internet. Pero nos quejaremos, ¡ah sí nos quejaremos! y reuniremos firmas y distribuiremos fotos grotescas para hacer a la gente pensar. Sobre todo porque tenemos a Obama, a Putin, a Yoweri Museveni como amigos en el Face, y leen y le dan like a todos nuestros posts. Dios bendito no vivimos en el medievo, porque no nos atreveríamos a jugarnos el honor en un juicio por combate, las sillas ergonómicas resultan mucho más motivantes para lanzar quejas a diestra y siniestra. Es más, ¿Qué es el honor? ¿No es solamente un invento de HBO para atraer audiencia o una estrategia de Martin para darle credibilidad a una historia antigua? ¿Honor, valor? Yo creí que eran cosas modernas que se obtenían en la política y en las pistolas.

Somos seres con un regalo que jamás hemos sabido utilizar. Nos dieron algo que en principio era bueno, pero el octavo día el creador descanso y se olvidó de evaluar lo que nos daba. Creó la luz y vio que la luz era buena. Creó la tierra y vio que la tierra era buena. Creó el libre albedrío y ya no vio más. ¿Y nosotros para donde vamos a ver? Quizá después de 2000 años se nos ocurra por fin utilizar el regalazo para cambiar "al mundo". Si no, antes de eso el mundo cambiará por nosotros y ni siquiera lo vamos a ver.

Por cada Chávez hay al menos un Quino que a través de una niña de 6 años, hace ya más de 40 nos enseñó: "rápido muchachos, resulta que si no cambiamos el mundo ahora, el mundo nos cambiará a nosotros después". ¿En qué etapa estaremos ahora "muchachos"?

martes, abril 01, 2014

en Prozac

Prozac, Zoloft, Cymbalta, Praxil, Effexor son muchos de los nombres que podemos encontrar entre los medicamentos con fines antidepresivos. Pensar en una persona depresiva, en depresión o que necesita de antidepresivos para estar bien es pensar en un loco. Es alguien que está malito de la cabeza, no tiene sentido común para ver las cosas padres de la vida y no es lo suficientemente fuerte para afrontar sus problemas. Cuando escuchamos que alguien está deprimido o que los adolescentes suelen deprimirse y hacer cosas muy estúpidas, nunca pensamos en si se le murió alguien, si pasó algo traumático, si tuvo una pérdida fuerte, un accidente. La verdad lo primero que viene a la mente es que es uno de esos otros emos cochinos sin nada mejor que hacer y por supuesto queriendo llamar la atención, pero hay un mundo muy diferente allá afuera.

La depresión es una enfermedad. Punto. Es una enfermedad que se manifiesta por medio de cosas horribles e indeseables como ataques de pánico, crisis de ansiedad, crisis nerviosas y ataques depresivos. Estas reacciones, provocadas por un dolor interno mayormente desconocido provocan cosas aún peores como intentar hacerse daño a uno mismo, hacerle daño a los demás o suicidarse. Eso nos lleva a pensar en otro cliché: "quien quiere suicidarse es un pendejo". Yo no apoyo el suicidio pero entiendo lo que puede llevar a una persona a pensarlo. Incluso el famosos Prozac y sus compañeros indican siempre en la caja que puede provocar tendencias suicidas, vaya porquería digo, que al final se supone es una medicina para evitar justo ese comportamiento.

Imaginemos un soldado en una guerra, pisa una mina que le vuela las dos piernas, y cae sobre una barra de metal que le atraviesa el cuerpo sin matarle, el dolor es insoportable y cuando uno de sus compañeros acude al rescate lo primero que le dice es: "Mátame". ¿Tiene o no tiene razón? La vida es un regalo pero es difícil de usar. Este hombre lo único que siente es un dolor insoportable, lo más probable es que tampoco sobreviva pero tiene la opción de permanecer ahí en un grito por unas horas más, o quitarse la vida. ¿Cuál sería la mejor opción?

Recordemos las torturas medievales, gracias a Dios ya no nos tocaron a nosotros, pero estaban diseñadas para hacerte sufrir durante días enteros (no horas ni minutos) hasta fallecer. Cualquiera en un potro, una sierra, o la gota, pensó 100 veces en poderse morir de una vez que seguir en ese infierno.

Eso es la depresión, es una tortura medieval. No lo puedes controlar, sientes un dolor que no le puedes explicar a nadie, y mientras más intentas describirlo más ridículo suenas. No sabes porqué está pasando eso, no estás muy seguro, pero hay una alta probabilidad de que un balazo en la rodilla fuera más manejable que esa sensación de ansiedad, ese miedo súbito e indescriptible de que todo va a colapsar en cualquier momento y lo peor, no sabes porqué. Ese luchar entre la depresión, la ansiedad, la angustia y el enojo y coraje que te provoca hablar contigo mismo y decir: ¿Qué coño me pasa? ¿Porqué me siento basura en un día que no tiene nada de interesante? ¿Porque tengo miedo de que algo me pase si nunca me pasa nada? Y de pronto lo que nunca pensaste se te ocurre. No, no quiero acabar con mi vida, es muy drástico, pero que tal si voy y me estrello fuertemente contra ese poste de allí, o le reviento la cara al taxista de al lado, o me corto un pedazo de algo... algo que sea más fuerte, que cause un dolor más tolerable, que ya no sea una tortura.

No es lo mismo querer suicidarse que tener pensamientos suicidas, pensar en hacerlo es mucho más común de lo que creemos y el problema, es cuando aquellas personas que no consiguen ayuda de verdad caen en "la tentación" ¿Cuál es la única manera de acabar con este dolor inexplicable e insoportable? Bueno, pues acabar con uno.

Estar deprimido no es estar triste, es estar enfermo. Se está enfermo de la cabeza literalmente. Algo falla y los niveles de las mierdas de sustancias en el cerebro que deben hacerte sentir bien y feliz bajan hasta el punto que no le encuentras gusto a nada. Es una especie de síndrome de encerramiento porque además nadie te entiende. Sólo eres un loco, un paria, un enfermo mental desagradecido de todo lo que tienes. ¿Y que es lo que tienes? Según tu cerebro disfuncional no tienes nada, tienes miedo de nada pero miedo, angustia de nada pero angustia, tristeza de nada pero tristeza, dolor de nada pero dolor, uno insoportable y que encima, nadie entiende.

La depresión es para los tontos, los ataques de ansiedad, de pánico son para los locos, la enfermedad mental no tiene cabida en esta sociedad. Pero los síntomas persisten y hay que hacer algo. Yo imagino que tengo una espada y la blando a diestra y siniestra hacia todos lados despedazando así mis temores, atacando mis "problemas" esperando siempre que no se me ocurra blandirla hacia a mí. Mi espada está hecha de Prozac, Tafil, Simplex y relajantes musculares. Mi espada funciona y yo me quedo siempre esperando.


lunes, marzo 03, 2014

Oscars 2014

Nominados, ganadores y trailers. Mucho por ver al estrenarse en México.

Mejor película

-Escándalo americano, de David O. Russell
-Capitán Phillips, de Paul Greengrass
-El club de los desahuciados, de Jean-Marc Vallée
-Gravedad, de Alfonso Cuarón
-Ella, de Spike Jonze
-Nebraska, de Alexander Payne
-Philomena, de Stephen Frears
-12 años de esclavitud, de Steve McQueen
-El lobo de Wall Street, de Martin Scorsese

Mejor Director

-David O. Russell, Escándalo americano
-Alfonso Cuarón, Gravedad
-Alexander Payne, Nebraska
-Steve McQueen, 12 años de esclavitud
-Martin Scorsese, El lobo de Wall Street

Mejor actor protagónico

-Christian Bale, Escándalo americano
-Bruce Dern, Nebraska
-Leonardo DiCaprio, El lobo de Wall Street
-Chiwetel Ejiofor, 12 años de esclavitud
-Matthew McConaughey, El club de los desahuciados

Mejor actriz protagónica

-Amy Adams, Escándalo americano
-Cate Blanchett, Blue Jasmine
-Sandra Bullock, Gravedad
-Judi Dench, Philomena
-Meryl Streep, Agosto

Actor de reparto

-Barkhad Abdi, Capitán Phillips
-Bradley Cooper, Escándalo americano
-Michael Fassbender, 12 años de esclavitud
-Jonah Hill, El lobo de Wall Street
-Jared Leto, El club de los desahuciados

Actriz de reparto

-Sally Hawkins, Blue Jasmine
-Jennifer Lawrence, Escándalo americano
-Lupita Nyong’o, 12 años de esclavitud
-Julia Roberts, Agosto
-June Squibb, Nebraska

Filme extranjero

-The Broken Circle Breakdown (Bélgica)
-La gran belleza / The Great Beauty (Italia)
-La cacería / The Hunt (Dinamarca)
-The Missing Picture (Camboya)
-Omar (Palestina)

Filme animado

-Los Croods, Chris Sanders, Kirk DeMicco y Kristine Belson
-Mi villano favorito 2, Chris Renaud, Pierre Coffin y Chris Meledandri
-Ernest & Celestine, Benjamin Renner y Didier Brunner
-Frozen: Una aventura congelada, Chris Buck, Jennifer Lee y Peter Del Vecho
-The wind Rises, Hayao Miyazaki y Toshio Suzuki

Guión adaptado

-Antes de la medianoche: Richard Linklater, Julie Delpy, Ethan Hawke
-Capitán Phillips: Billy Ray
-Philomena: Steve Coogan y Jeff Pope
-12 años de esclavitud: John Ridley
-El lobo de Wall Street: Terence Winter

Guión original

-Escándalo americano: Eric Warren Singer y David O. Russell
-Blue Jasmine: Woody Allen
-El club de los desahuciados: Craig Borten y Melisa Wallack
-Ella: Spike Jonze
-Nebraska: Bob Nelson

Fotografía

-El arte de la guerra/The Grandmaster, Philippe Le Sourd
-Gravedad, Emmanuel Lubezki
-Balada de un hombre común, Bruno Delbonnel
-Nebraska, Phedon Papamichael
-La sospecha, Roger A. Deakins

Vestuario

-Escándalo americano, Michael Wilkinson
-El arte de la guerra, William Chang Suk Ping
-El gran Gatsby, Catherine Martin
-The Invisible Woman, Michael O’Connor
-12 años de esclavitud, Patricia Norris

Edición

-Escándalo americano, Jay Cassidy, Crispin Struthers y Alan Baumgarten
-Capitán Phillips, Christopher Rouse
-El club de los desahuciados, John Mac McMurphy y Martin Pensa
-Gravedad, Alfonso Cuarón y Mark Sanger
-12 años de esclavitud, Joe Walker

Maquillaje y peinado

-El club de los desahuciados, Adruitha Lee y Robin Mathews
-El abuelo sinvergüenza, Stephen Prouty
-El Llanero Solitario, Joel Harlow y Gloria Pasqua-Casny

Música - Banda sonora

-Ladrona de libros, John Williams
-Gravedad, Steven Price
-Ella, William Butler y Owen Pallett
-Philomena, Alexandre Desplat
-El sueño de Walt, Thomas Newman

Canción original

-Alone Yet Not Alone de Alone Yet Not Alone
Música Bruce Broughton; Letra Dennis Spiegel
-Happy de Mi villano favorito 2
Música y letra Pharrell Williams
-Let It Go de Frozen: Una aventura congelada
Música y letra Kristen Anderson-Lopez y Robert Lopez

-The Moon Song de Ella
Música Karen O; Letra Karen O y Spike Jonze
-Ordinary Love de Mandela: Long Walk to Freedom
Música Paul Hewson, Dave Evans, Adam Clayton y Larry Mullen; Letra Paul Hewson

Diseño de Producción

-Escándalo americano: Judy Becker; Heather Loeffler
-Gravedad: Andy Nicholson; Rosie Goodwin y Joanne Woollard
-El gran Gatsby: Catherine Martin; Beverley Dunn
-Ella: K.K. Barrett; Gene Serdena
-12 años de esclavitud: Adam Stockhausen; Alice Baker

Edición de sonido

-All Is Lost, Steve Boeddeker y Richard Hymns
-Capitán Phillips, Oliver Tarney
-Gravedad, Glenn Freemantle
-El Hobbit: La desolación de Smaug, Brent Burge
-Lone Survivor, Wylie Stateman

Mezcla de sonido

-Capitán Phillips, Chris Burdon, Mark Taylor, Mike Prestwood Smith y Chris Munro
-Gravedad, Skip Lievsay, Niv Adiri, Christopher Benstead y Chris Munro
-El Hobbit: La desolación de Smaug, Christopher Boyes, Michael Hedges, Michael Semanick y Tony Johnson
-Balada de un hombre común, Skip Lievsay, Greg Orloff y Peter F. Kurland
-Lone Survivor, Andy Koyama, Beau Borders y David Brownlow

Efectos visuales

-Gravedad, Tim Webber, Chris Lawrence, Dave Shirk y Neil Corbould
-El Hobbit: La desolación de Smaug, Joe Letteri, Eric Saindon, David Clayton y Eric Reynolds
-Iron Man 3, Christopher Townsend, Guy Williams, Erik Nash y Dan Sudick
-El Llanero Solitario, Tim Alexander, Gary Brozenich, Edson Williams y John Frazier
-Star Trek. En la oscuridad, Roger Guyett, Patrick Tubach, Ben Grossmann y Burt Dalto

Documental

-The Act of Killing, Joshua Oppenheimer y Signe Byrge Sørensen
-Cutie and the Boxer, Zachary Heinzerling y Lydia Dean Pilcher
-Dirty Wars, Richard Rowley y Jeremy Scahill
-The Square, Jehane Noujaim y Karim Amer
-20 Feet from Stardom, TBC

Corto documental

-CaveDigger, Jeffrey Karoff
-Facing Fear, Jason Cohen
-Karama Has No Walls, Sara Ishaq
-The Lady in Number 6: Music Saved My Life, Malcolm Clarke y Nicholas Reed
-Prison Terminal: The Last Days of Private Jack Hall, Edgar Barens

Corto animado

-Feral, Daniel Sousa y Dan Golden
-Get a Horse!, Lauren MacMullan y Dorothy McKim
-Mr. Hublot, Laurent Witz y Alexandre Espigares
-Possessions, Shuhei Morita
-Room on the Broom, Max Lang y Jan Lachauer

Corto de ficción

-Aquel No Era Yo (That Wasn’t Me), Esteban Crespo
-Avant Que De Tout Perdre (Just before Losing Everything), Xavier Legrand y Alexandre Gavras
-Helium, Anders Walter y Kim Magnusson
-Pitääkö Mun Kaikki Hoitaa? (Do I Have to Take Care of Everything?), Selma Vilhunen and Kirsikka Saari
-The Voorman Problem, Mark Gill y Baldwin Li.

jueves, febrero 27, 2014

¡Ay! amores

Hay amores como las mañanas apuradas, que te dejan todo el día con la pansa de farol. Tenías todas las ganas de comértelo entero pero no te dio tiempo. Y sales a la vida así, a empezar el día así, con la sensación de vacío, de que te hizo falta algo, de que tuviste la idea, pero simplemente no tuviste tiempo. Y te lo ha dicho tu madre, tu madre y hasta el perro, que nunca hay que salir con la pansa de farol, pero no haces caso, porque nunca se hace caso en el amor.

Hay amores como los filetes. Desde que lo ves sabes que lo vas a pagar caro pero es imposible resistirse. La inversión es alta, te lo comes a mordidas y mientras más comes más te emocionas, más enloqueces, más pierdes la cabeza. Sientes casi de inmediato que no te está cayendo bien, que es demasiado, pero es imposible parar. Y se acaba, porque es otra consecuencia inevitable. Se acaba poco a poco, consumiéndose el jugo, haciéndote pensar si tendrás fuerza para pedir más porque no puedes dejar de comer, pero no hay más, y después de una larga agonía haciéndote a la idea de que efectivamente se terminó, lo único que te queda de ese amor, es la cara de perro hambriento frente a otros comensales que pidieron lo mismo, siempre pensando: delicioso, me duró tan poquito, y me quedé con las ganas de más.

Hay amores como los juegos mecánicos. Los ves y desde ese momento sientes un hoyo en la pansa (porque la pansa es como el sensor biológico del enamoramiento). Esperas mucho para probarlo y durante esa espera piensas que tal vez no haya sido una de tus mejores ideas, pero ya estás ahí. Te subes en él y con más preocupación de verdad crees que tal vez no fue una buena idea. Respiras hondo y dejas que te absorba la adrenalina, si no fue buena idea al menos disfrutarás lo que dure. Pasa, las emociones son raras y mezcladas, pierdes cosas en el camino, se te revuelve el cerebro, se te caen algunas cosas personales y las miras con cierta melancolía sabiendo que no las recuperarás. A veces no estás segura de si reir o llorar, a veces gritas de emoción y otras te dan ganas de saludar al Dios de porcelana. Ni siquiera te das cuenta cuando acabó, pero el fin siempre trae consigo una sensación de alivio. Hay que hacer el recuento de los daños. Invertiste mucho tiempo, nunca sabrás si fue realmente una buena idea pero lo único que vale la pena es recordar que fue emocionante y especial, mientras duró.

Hay amores como correr. Nunca vas a correr pero el aburrimiento te está matando y empiezas a pensar que sería buena idea cambiar, hacer algo sano, dejar los vicios, cambiar de giro... salir a correr. Y claro, sales y a dos calles suspiras y vuelves, definitivamente NO te gusta correr, por muy bueno que sea. Al diablo con los pants y los tennis, lo tuyo lo tuyo es el sofá y la cerveza. "Sí mamá, salí a correr, no mamá, no voy a volver."

Hay amores como las piñas de árbol. Pisas una sin querer, te ruedas y caes haciendo un papelón. Te levantas y sólo piensas que eso es tener mala suerte, pero al menos duró poco, y probablemente nadie se haya dado cuenta.

Y hay amores como el tuyo y como el mío; exclusivos y sin mucho ton ni son, pero imparables y sin proporción.

viernes, febrero 14, 2014

¿Y qué dijo la bruja?

Hoy como siempre, tengo un sin fin de pretextos para no haber escrito en los últimos días. Tengo pendiente escribir del trabajo, de NY, de lo acontecido posteriormente al "Quiero volver a ser yo", de la familia, de mis proyectos y la afición de mi salud hacia las montañas rusas, sin embargo, considero más interesante y más ad hoc a mi ánimo de hoy, escribir de mi visita a "la bruja". Ya lo decía mi madre; sangre gallega, terra de meigas, bruxas y feticheiros. Algo en mi sangre siempre me va a llevar a ese terreno desconocido y enigmático del esoterismo y tal vez, termine definiendo mi vida como lo ha hecho antes, tantas veces.

Hace un par de meses visité a una "bruja". Me enteré de ella a través de Dul y dada mi afición a la lectura de cartas decidí que después de muchos años era hora de volver a hacerlo. Barajé, hice unas preguntas, escuché atentamente los argumentos de la bruja y pensé que para no haberle dicho ni mi nombre, realmente estaba siendo muy atinada. Me gustó. Lo interesante fue hacia el final de la sesión. Después de haberme dicho que dentro del paquete podía hacerme una limpia, a la cual accedí sin titubeos dados los fatídicos acontecimientos últimos en casa (robos, mentiras, engaños, tropiezos) resultó que el huevo mostraba un "amarre". - ¿Qué es un amarre? pregunté. - Es lo que una persona hace para atraerte a ella, para que te quedes con ella, sin que tu lo sepas o lo quieras.

Mi sorpresa no fue tan grande. Me sacó un poco de carril -y también lo he de aceptar me reí un poco- ante la idea de que alguien pudiera tomarse tantas y tan excéntricas molestias para estar conmigo. Al ego le cayó muy bien, pero enseguida se vino la irremediable pregunta de ¿quién?. ¿Quién podría hacer algo así? ¿Quién podría pensar que era la única opción para estar conmigo? ¿Quién tendría una necesidad tan grande de atraerme de esa manera? ¿Cómo se le ocurrió? ¿Quién pudo pensar que esa era la mejor o la única salida?

No lo sé. No pregunté nombres. Las preguntas de la bruja llevaron a la conclusión de que era Ella. la relación que describió, las personas involucradas, la dualidad y el combate de amor y odio constantes, el dominio, la competencia, el daño, la culpabilidad, el eterno sentimiento de mal necesario... El amor, presente de alguna manera en cada etapa como un monstruo de 2 cabezas, como Jaykille y Mr. Hyde como un ratón en la alacena que deja rastros y huellas pero nunca lo ves, nunca lo atrapas, sabes que está ahí pero también podría ser solamente un invento de tu imaginación. Así era ese amor, constante, latente, potente, pero invisible, sabías que estaba ahí pero no lo podías ver, no lo podías constatar, hasta que llegaba un punto en que era mejor pensar que no existía, que era otra cosa, que todo era una gran confusión, pero de ser así, ¿entonces que demonios era eso desgarrador que sentía? La historia y sus capítulos no podían llevar sino a Ella. Pero eso me parecía imposible.
- Te hizo mucho daño, se siente muy culpable por todo lo que pasó. - ¡Hombre...! Pensé. Es lo menos que podría sentir después de tanta porquería. Claro que para este punto, yo ya no estaba pensando en que pudiera ser alguien más. Pedí que me quitara el amarre e hiciera lo necesario para romper con eso y dejar fluir mi relación con Jessica, después de todo, con o sin amarre, mis objetivos no iban con nadie más. Y por algo hasta el día de hoy, la magia de todos modos no había funcionado.

Lo que pasó después es que desde que salí de allí hasta el día de hoy he estado dándole vueltas al asunto. Pensé que arreglar el sentimiento de culpa no tenía nada que ver con querer atraerme a su lado nuevamente. ¿Qué objetivo tendría? ¿Arreglar las cosas? ¿Hacerlo bien esta vez? Pensé que era imposible que fuera Ella, no recuerdo que esas cosas le llamaran o que creyera siquiera en ellas, y también pensé que si de verdad me quisiera de vuelta, habría intentado otra cosa, después de todo sabe donde encontrarme y estoy segura que su idea de mí es que no lo supero, por eso me evita a toda costa, no vaya a ser que me le eche encima un día de estos. Pensé que era ridículo y que o el diagnóstico del amarre estaba equivocado o simplemente lo había hecho algún otro loco [a] que tal vez ni siquiera sabía que existía. Pero mi espiral de pensamiento no me dejo parar ahí.

He estado pensando que esto de la brujería explicaría tantas cosas, que muchos de los acontecimientos en mi vida comenzarían a tener sentido. Explicaría porque la sueño tanto y en tan determinadas circunstancias, como hay ciertas épocas en que sin razón lógica la pienso y la extraño y como con la misma facilidad me dan ganas de tenerla enfrente y ahorcarla lenta y dolorosamente. Explicaría porque a veces escribo aquí y luego pienso que fue una pérdida de tiempo y no entiendo porqué lo hice. Explicaría porque a veces me siento tan bien de haber borrado sus datos y otras me arrepiento porque quisiera saber cómo está. Explicaría porque un par de veces he decidido hablarle y luego me he arrepentido de haberlo hecho, pensando que no tenía sentido, que me puedo buscar un problema barato y que en realidad no se lo merece. Explicaría porque a veces quisiera ayudarle cuando sé que está mal pero enseguida pienso que no es mi papel y que además, se merece todo lo que le pase. Explicaría esta dualidad entre querer verla bien y ser indiferente a su persona y su vida, y al mismo tiempo sentir que me hierve la sangre y querer verla sufrir como nada en el mundo, rechinar los dientes, pensar que no merece ni mi saludo y si el cielo es justo y el karma existe la podré ver arder en el infierno mientras suplica que la rescate. Explicaría porque a veces quiero ser su héroe y otras su más cruel verdugo. Pero lo más importante, es que explicaría porque pienso todas estas cosas y tengo todos estos sentimientos encontrados cuando la realidad es que desde hace muchos, pero muchos años, lo único que debería sentir es NADA.

Es probable que nunca sepa quién fue. Lo único que espero es que sea retirado y me dejen estar en paz con mi mujer, que es todo lo que me importa. Pero la verdad, si se puede, que también ese "desamarre" rompa con todo lo anterior y jamás, jamás, me vuelva a acordar de Ella, ni para bien ni para mal, porque mi lugar está aquí, y su lugar como las órdenes de restricción, debe estar en un planeta que ni siquiera exista para mí.

Es una lástima que no existan esas máquina de borrar la memoria. Yo me quedaría con el primer año de "nuestra" vida, pero borraría todo lo demás, porque creí que el odio no existía, que era demasiado para ser verdad, pero creo que toda la mezcla de emociones que tengo es porque dentro de mi ser, en el ala del corazón roto, la odio con todas mis fuerzas.

lunes, enero 13, 2014

Quiero volver a ser yo

Hace unos ayeres escribía que quería volver a ser yo, finalmente tuve la suerte y la oportunidad de lograrlo y expresaba mi felicidad diciendo que volvía a ser yo. Creo que me equivoqué. O faltaba algo todavía, o en realidad llevaba mucho tiempo pensando que era otra persona.

Quiero hacer el maratón Guadalupe-Reyes, o dada la temporada, el maratón vale-madres. Quiero llenar mi refri de chelas importadas y atrapar las ofertas que salen en los cartones de noche buena. Quiero tomarme la foto tipo Capitán Morgan mientras lo comparto con mis compas. Quiero tener, fiestas, viajes, cenas, reuniones y de cara al fin de semana pensar: "uf, ¡no paro!" y que eso me llene de alegría. Quiero desvelarme entre semana por estar platicando con un amigo y decir: "no importa, total, sólo se es joven una vez y el boost es fácil de conseguir". Quiero reventarme un dineral en carnes frías y vinos guapones sólo para mí. Quiero una semana de tranquilidad, así, 7 días con sus 24 horas de completa paz, sin sobresaltos, enfermedades, tristezas ni fregaderas. Quiero hacer un viaje inesperado, espontáneo y loco. Quiero agarrar el coche con un destino pero terminar en otro. Quiero no preocuparme por el caos que se llega a dar en mi casa hasta que me moleste y lo termine levantando. No por Lucy, no por obligación, no por miedo a represalias. Quiero levantarme y pensar: pinche frío, pero es un día maravilloso, sin pensar que algo malo sucederá o sucedió y ni me enterado. Quiero ver a mis amigos y que resulte que no tengo tiempo para limpiar, trabajar o hasta comer, pero nos hemos reventado todo el demás tiempo. Quiero conocer gente y lugares nuevos, Quiero trabajar y a la hora del shopping caro decir: chingao, para eso trabajo. Quiero dejar de preocuparme por el futuro y las decisiones que tengo que tomar para que sea bueno. Quiero dejar de comportarme como una señora de Polanco, aburrida, mandilona y amargada. Quiero salir en las fotos con mi sonrisa torcida de "sé que me amarás" porque en ese momento pienso que soy Dios, y se siente bien. Quiero arreglarme por la noche, y al oler el perfume que me ponga tener esa sensación de: prepárate mundo, ¡porque allá voy!, quiero ir al cine con amigos. Quiero ver Game of Thrones y compartir un barril de chelas con mi hermano, Bichi y los muchachos. Quiero jugar mis videojuegos aún si no queda un sólo traste limpio, tarde o temprano vendrá la señora ¿no? Quiero tener un fin de semana sólo para parrandear; comer con los padres, pégarmela en la noche, bailar, cantar a grito pelado, despertarme tarde, curarme la cruda, ver las fotos de la fiesta, comer pizza... hasta que sea domingo en la noche y piense: que buen fin de semana carajo. Quiero que tener un auto siempre mejor vuelva a ser una prioridad. Quiero ir a conciertos de mis bandas y artistas favoritos. Quiero que no se me pasen los estrenos de mis películas predilectas. Quiero manejar como loca para llegar al final de temporada de mi serie favorita. Quiero decir "nosotros - refiriéndome a mi pareja- no somos de esos" De esos que se casan y se vuelven papas horneadas, hongos silvestres dedicados al que hacer, la familia y el hogar. Quiero tener mil planes y acomodarlos para ir a todo, no tener que decir que no a todo, para poder asistir a uno y eel resto del tiempo descansar. Quiero decir: a mi pareja le vale madre todo lo que a mi me vale madre, por eso nos queremos. Quiero dejar de tener miedo a que "me regañen" como si viviera con mis papás, quiero volver a disfrutar mi casa porque y como es MÍA, no como la tendría mi mamá o como si siempre fuera a recibir visitas. Quiero esforzarme en el GYM, el cuerpo, y la imagen personal, sólo porque soy yo carajo, no porque tenga una vida sentimental asegurada -que ni eso.

Quiero volver a ser yo, la yo que nunca debí haber dejado de ser, no esa que creí que debía ser.